La Docena de Principios de un Viajero Responsable

- Informarse antes de su viaje, de las características del país, geografía, cultura y normas, para llegar con su mente abierta siendo tolerante, respetuoso y estando dispuesto a aprender para enriquecer su propia cultura.
- Valorar las experiencias auténticas que le brindan las personas de los destinos, evitando cambiar a los demás sólo por satisfacción.
- Respetar la privacidad y dignidad de las personas. Ejemplo: pidiendo permiso antes de tomar fotografías o de ingresar a su propiedad privada.
- Colaborar con la protección y conservación del medio ambiente, disponiendo adecuadamente de sus desechos y ahorrando los recursos naturales.
- Atender las enseñanzas y consejos de su guía y anfitriones locales.
- Evitar perturbar, maltratar y extraer vida silvestre. Esto también significa no alimentar a los animales silvestres o fotografiarlos con flashes.
- Adquirir productos de los cuales está seguro, la materia prima fue obtenida y procesada sin desequilibrar el ambiente y aplicando justicia social en su manufactura.
- Contratar servicios a empresas con responsabilidad socioambiental o bien directamente a los locales, asegurándose de que reciban los beneficios de su visita.
- No promover la venta de tierras en las comunidades que visita.
- Rechazar y denunciar la prostitución infantil y los vicios que esto conlleva.
- Aprovechar su viaje para involucrarse tanto con los esfuerzos de conservación de la naturaleza, como de rescate cultural que realizan las organizaciones y gente local.
- Solidarizarse con la promoción de los destinos, transmitiendo después de su viaje, las experiencias y aprendizajes obtenidos gracias a la vivencia con la gente local.